miércoles, 16 de diciembre de 2009

SOLUCIONAR PROBLEMAS

DOS FORMAS DE SOLUCIONAR PROBLEMAS:



* Problema 01.

Cuando la NASA comenzó con el lanzamiento de astronautas al espacio, averiguaron que los bolígrafos no funcionarían sin gravedad (o con gravedad cero), pues la tinta no bajaría hasta la superficie en que se deseara escribir.

Solución A) Resolver este problema, les llevó una década y 12 millones de dólares. Desarrollaron un bolígrafo que funcionaba bajo gravedad cero, al revés, debajo del agua, prácticamente en cualquier superficie incluyendo cristal y en un rango de temperaturas que iban desde abajo del punto de congelación hasta superar los 300 grados centígrados.

Solución B) ¿Y que hicieron los rusos? ¡Los rusos utilizaron un lápiz!


* Problema 02.

Uno de los más memorables casos de estudio de la gestión japonesa fue el caso de la caja de jabón vacía, que ocurrió en una de las más grandes empresas de cosmética de Japón. La compañía recibió la queja de un consumidor que compró una caja de jabón y estaba vacía.
Inmediatamente las autoridades aislaron el problema a la cadena de montaje, que transportaba todas las cajas empaquetadas de jabón al departamento de reparto. Por alguna razón, una caja de jabón pasó vacía por la cadena de montaje. Los altos cargos pidieron a sus ingenieros que encontraran una buena solución del problema.

Solución A) De inmediato, los ingenieros se lanzaron a su labor para idear una máquina de rayos X con monitores de alta resolución manejados por dos personas y así vigilar todas las cajas de jabón que pasaran por la línea para asegurarse de que no fueran vacías. Sin duda, trabajaron duro y rápido.

Solución B) Cuando a un empleado común en una empresa pequeña se le planteó el mismo problema, no entró en complicaciones de rayos X, robots, equipos informáticos o complicados; en lugar de eso planteó otra solución: Compró un potente ventilador industrial y lo apuntó hacia la cadena de montaje. Encendió el ventilador, y mientras cada caja pasaba por el ventilador, las que estaban vacías simplemente salían volando de la línea de producción.

lunes, 7 de diciembre de 2009

De Darwin a Rockefeller: el nuevo orden mundial

El ecologismo radical y la New Age, verdaderos opios de la gente.


Autor: David del Fresno

Dentro de los dogmas de fe más contundentes de nuestra moderna sociedad del conocimiento, el primer mandamiento es, por extraño que parezca, la concepción del desarrollo humano como el enemigo potencial de todos los animales (incluido el hombre), de todas las plantas y, en definitiva, de todo el planeta.

Esto no es algo nuevo: se trata de un proceso intelectual que hunde sus raíces en los albores del siglo XX; un proceso muy similar al que ahora sucede con el polémico uso de las llamadas “células madre”, por aquel entonces empezaba a circular en los ámbitos intelectuales, científicos, académicos y políticos occidentales la concepción del hombre como mero animal, despojado de la dignidad que le es intrínseca, y que le sitúa por encima del resto de los animales.


Por sorprendente que nos pueda parecer, entre las personas famosas que apoyaban estas ideas figuraban:

El dramaturgo George Bernard Shaw, el inventor del teléfono Alexander Graham Bell, el novelista y autor de "La Guerra de los Mundos" H.G. Wells, el fundador de la universidad que lleva su nombre Lelan Stanford, la fundadora de la entidad abortista “Planned Parenthood” (Paternidad Planificada) Margaret Sanger, así como varios ganadores del Premio Nobel.

Varios estados de Norteamérica aprobaban por aquel entonces diversas leyes que promovían la eugenesia (es decir, la eliminación, mediante la esterilización forzosa, de las razas inferiores). Esos esfuerzos legislativos no hubieran podido prosperar de no ser por el apoyo explícito de tres importantes entidades académicas y científicas norteamericanas:

La Academia Nacional de Ciencias (National Academy of Sciences), la Asociación Médica Americana (American Medical Association) y el Consejo Nacional de Investigación.

Ahora bien: ¿quién financiaba y dirigía esas entidades científicas? Pues nada menos que las fundaciones Carnegie y Rockefeller, de manera preferente. Bajo la tutela y promoción directa de estas dos fundaciones, las teorías eugenésicas pronto fueron aceptadas en Europa y más concretamente en Alemania, siendo financiadas hasta 1939, pocos meses antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Los eugenistas alemanes llegaron a progresar tanto que, a partir de 1920, el liderazgo mundial del movimiento pro eugenesia correspondió por completo al Gobierno de Alemania.

Después de la derrota nazi, los eugenistas desaparecieron, pero sólo aparentemente: en realidad tan sólo habían cambiado su denominación, comenzando ellos mismos a denominarse "Darwinistas Sociales" en honor y memoria de Charles Darwin. Este había hallado una explicación que, según él, probaba la existencia de la evolución como una ley natural.

La llamó la “supervivencia de los más aptos”. Sin embargo, la explicación darwiniana se basaba en una falacia lógica llamada razonamiento circular: “¿Quiénes son los más aptos? Los que sobreviven. Y, ¿quiénes son los que sobreviven? Los más aptos”.

A pesar de esta falacia evidente, el principio darwinista pronto generó toda una estructura ideológica que le vino como caído del cielo al clan Rockefeller, que halló en la fórmula darwinista de la supervivencia de los más aptos la justificación moral que necesitaba para llevar a cabo sus actividades encaminadas a eliminar la competencia.

Los Rockefeller y sus socios de la banca internacional aunaron su poder y sus fortunas con el propósito de promover el darwinismo y otras ideologías similares, y a tal fin crearon dos organizaciones que les servirían como centro de mando para coordinar sus esfuerzos en América y Europa: el Council of Foreign Affairs (Nueva York) y el Royal Institute for International Affairs (Londres).

Ambas organizaciones integradas al parecer en otra estructura más antigua y denominada "El Grupo de la Tabla Redonda" (The Round Table Group) de tradición masónica según algunos afamados analistas.

Por extraño que pueda parecer, las organizaciones filantrópicas que dependen del clan Rockefeller están fundamentadas en un mismo propósito: Un somero estudio de hacia dónde canalizan sus fondos evidencia que la mayor parte de sus esfuerzos está dedicada a financiar a terceras organizaciones cuyo fin tanto directo como indirecto o encubierto, es el control del crecimiento de la población. No en vano, en un estudio publicado por el Club de Roma (una de las muchas organizaciones vinculadas a los Rockefeller) se afirma explícitamente esto que transcribimos a continuación:

“Si la lucha contra un nuevo enemigo nos une, hemos concebido la idea de que la contaminación, el calentamiento global, la escasez de agua y el hambre, son el enemigo perfecto. Y todos esos peligros son causados por la intervención humana. Por tanto, el verdadero enemigo es la propia humanidad.”.

Para llevar a cabo su plan de reducción de la población mundial, los Rockefeller y sus socios parten de esta idea madre:

"Mejor que hacer uso de un proceso violento que pueda antojarse inaceptable y generar una rebelión incontrolable, es mejor hacer uso de un proceso gradual, presentándolo de una manera tan atractiva que lo haga aceptable para la mayoría de la población".

Teniendo esta idea básica en cuenta y asumiendo que sus dos objetivos principales son:

1º) La reducción drástica de la población
2º) La reducción de los niveles de consumo a niveles preindustriales

Se hace evidente por qué todos los grandes temas promovidos por los Rockefeller a partir de 1960 conducen de una u otra forma a lograr ese resultado. A saber:

a) La legalización del aborto y de los anticonceptivos
b) La promoción y difusión de la ideología de género
c) La financiación de los grupos ecologistas-humanófobos

No obstante, después de haber dedicado sus esfuerzos y su dinero a tal fin durante largas décadas, los Rockefeller y sus socios han acabado concluyendo que el crecimiento de la población del planeta es incontrolable, a no ser que se tomen medidas drásticas para detenerlo. Y la única forma de lograrlo pasa por la implantación de un sistema político y económico de alcance global que han convenido en denominar como "New World Order", esto es, Nuevo Orden Mundial.

Sus promotores parten de las siguientes premisas:

1º) El sistema político democrático está agotado
2º) El sistema económico capitalista está agotado
3º) El cristianismo es el mayor obstáculo para la implantación de una nueva y necesaria “mentalidad ecológica universal”.

Es por esto por lo que cada vez se van percibiendo más síntomas de que existe un proceso intelectual diseñado para destruir el cristianismo y sustituirlo por un nuevo sistema ético universal que consagre la ecología como la nueva religión universal.

¿Se entiende entonces el por qué del auge del Gnosticismo y de las creencias de los masones, así como del éxito de las novelas, comics y dibujos animados en los que se exalta la veneración de la madre naturaleza como fundamento de la verdad y del bien? Todo ello forma parte -en nuestra opinión- de un proceso que no es casual, y que creemos contribuye a inocular en las impresionables mentes menos formadas una aceptación, tan favorable como inadvertida, de todo un sistema de creencias y valores trufado de relativismo, ecologismo panteísta, ocultismo, magia…

Desde luego, nada que tenga que ver con la promoción y defensa de la vida humana, la familia, y la dignidad del ser humano. ¿A quién puede beneficiar todo este proceso? Será parte de otro análisis que desvelaremos más adelante.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Sonríe!

Izta-palapa es mía

Sin palabras, el circo de Iztapalapa en un cartón dominical de Paco Calderón
(dar click sobre la iamgen para verlo completo)

sábado, 21 de noviembre de 2009

¿FANÁTICOS O MÁRTIRES?

El fanático, según la Real Academia de la Lengua Española, es aquel "defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas". Como esta definición evidencia, el problema con los fanáticos no es que defiendan sus ideas y creencias, sino la forma -muchas veces violenta- con la que lo hacen.

La Guerra Cristera, sin embargo, no fue producto de una serie de fanáticos religiosos que, exaltados, buscaban violentamente imponer sus creencias. Las continuas provocaciones de los gobiernos masónicos, comenzando por Benito Juárez hasta Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, culminaron en que miles de mexicanos, cuando vieron amenazado su derecho fundamental a la libertad de culto -ya ni hablar de la libertad religiosa-, decidieron enfrentar a quienes atacaron arbitrariamente sus garantías.

El reconocido historiador Jean Meyer refiere que, en 1929, Emilio Portes Gil, presidente de México de diciembre de 1928 a febrero de 1930, fue cuestionado sobre si la lucha contra la Iglesia Católica había terminado. La respuesta del entonces mandatario fue tajante: "no, la lucha no ha terminado, la lucha es eterna, la lucha se inició hace veinte siglos".

Esto puede explicar los esfuerzos del ya caduco sistema oficialista, desde la segunda mitad del siglo XX y hasta hoy, por borrar la Guerra Cristera de la memoria colectiva. Si en algún momento la estrategia fue ignorar por completo el episodio histórico, lo actual es denostar la imagen de aquellos que participaron de alguna forma a favor de la causa cristera, para presentarlos como fanáticos religiosos, por decir lo menos.

Sin embargo, esta posición no generalizada tiene su origen en prejuicios ideológicos y no en investigaciones históricas serias, respaldadas por el rigor científico. Si no, cómo comprender entonces la vida de los 13 personajes, que aunque no fueron los únicos, vivieron y se involucraron tan profundamente en los acontecimientos de aquellos días, que la Iglesia Católica los nombró beatos hace ya cuatro años.

Hemos reseñado ya en otras ocasiones la vida de algunos de estos personajes. En la mayoría de los casos, sus vidas se entrelazaron para concretar una historia que hoy conocemos convertida en un relato elocuente de defensa de la fe. En otros, como el de José Sánchez del Río, se habla de la valentía con la que actuaron y reaccionaron cuando vieron atacados sus valores y derechos fundamentales, luego de haber agotado todos los medios para lograr la paz.


PERSECUCIÓN PERMANENTE A LA MISMA DOCTRINA


Hay estudiosos que afirman que el siglo XX fue el periodo que registró mayor número de mártires católicos. De acuerdo con la Comisión "Testigos de la fe del siglo XX", formada por la Santa Sede, las persecuciones en Rusia, México, Alemania, España y China, heterogéneas y multifactoriales entre sí, dieron en conjunto un total de 130 mil sacerdotes y 250 obispos asesinados por causa de su fe. Tantas muertes por motivos de una misma fe, en diferentes puntos geográficos, no son obra de la casualidad. Una misma doctrina, perseguida por diversos agentes, en lugares del mundo tan divergentes, algo valioso debe contener.

Tan sólo la Guerra Civil Española, según documentos de la Iglesia Católica de aquel país, dio casi 7 mil mártires. Los relatos de valentía, arrojo, osadía e idealismo siempre conmueven, motivan, dan sentido. En el caso de México hay todavía una cantidad no determinada de mártires asesinados en aquel periodo histórico que, oprimidos por un gobierno persecutor, se enfrentaron en evidente desventaja y consiguieron, algunos años después, el reconocimiento de sus derechos fundamentales.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Parásitos


Está claro que cuando se habla de "los 500" , la referencia es a los diputados federales, cuya popularidad en todas las encuestas está en los últimos lugares, junto con los policías judiciales.

En estos días ha arreciado el reproche social al despilfarro que representa el sostenimiento de los 500 diputados federales, cosa que hemos soportado estoicamente durante años. Una rápida revisión de sus prebendas explica por qué a los mexicanos el Poder Legislativo nos cuesta nueve mil millones de pesos al año y, con el Poder Judicial, en otro nivel de excesos, no da cuentas a nadie, haciendo de la transparencia un asunto sólo de los demás y del fuero, tapadera.

Los diputados tienen un sueldo mensual, dieta, le llaman, de 105 mil 370 pesos, que restados los impuestos, les dejan 77 mil 745. Hace poco hubo un escándalo al saberse que sus impuestos se los pagaba la Cámara, a cargo del mismo presupuesto legislativo. De su ingreso pueden ahorrar 12 por ciento para un fondo de retiro, aportándoles la misma Cámara otro 12 por ciento. A esto suman dos pagos mensuales más: 28 mil 772 pesos de ayuda ciudadana y otro que es de escándalo, 45 mil 786 pesos más por ¡asistencia legislativa!

Es decir, otro sueldo por asiduidad, lo que es su obligación y por lo que ya cobran la dieta.

Reciben gratis, claro, un seguro de gastos médicos mayores para ellos, sus padres, su cónyuge y sus hijos y el pago de gastos médicos que abarcan dentista, optometrista y lentes gratis. Además, gastos funerarios para la misma parentela, que representa un mes de dieta.

Cupones de avión con la tarifa más alta para cambiar por cuatro boletos mensuales, tres si están en receso. Ayuda terrestre de hasta diez mil pesos mensuales a los que viven en un radio menor a 300 kilómetros, ¡los del Distrito Federal incluidos!, y una tarjeta IAVE para cada uno de los 500
legisladores.

A esto hay que añadir aguinaldo, vacaciones, ayuda para gasolina, pago de celular y asistentes.
En algunos casos coche y chofer. Y TODAVÍA FALTA EL BONO DE RETIRO POR $1.6 MILLONES QUE YA SE AUTORIZARON LOS SENADORES. TODOS SON UNA BOLA DE RATAS., DEL PARTIDO QUE SEAN.

Esta relación de privilegios es un insulto para los mexicanos, peor en tiempos de crisis, y el esconderlos como servicios a la Patria, una ofensa imperdonable. Pero así son y el poder los hace iguales.

Lo novedoso es el adjetivo de "parásitos", que muchos acreditan a diputados federales.
Fuerte, sobre todo si se recurre a la Real Academia : "Parásito. Que vive a costa de otro de distinta especie, alimentándose de él y depauperándolo sin llegar a matarlo".

Sin duda enojará a muchos de los nuevos diputados federales a la 61 Legislatura -de todos los partidos-, pero lo cierto es que tienen bien ganado el adjetivo. Díganlo si no las siguientes perlas.

El semanario Emeequis documentó que la saliente 60 Legislatura gastó -de 2006 a 2009:
-12.72 millones de pesos en galletitas, café y leche
- 6.8 millones en botellas de agua
- 126 millones en comidas en eventos y vales de alimentos
- 613 millones en boletos de avión
- 670 millones de seguros médicos
- 190 millones en teléfonos fijos
- 32 millones en celulares
Además, cada diputado recibe vales para gasolina, tarjeta IAVE para pasar gratis las carreteras, 45 mil pesos mensuales por asistir a su trabajo, 28 mil mensuales para ayuda ciudadana.

No es todo. Excélsior documentó opacidad en 12% del presupuesto. Es decir, de los 5 mil millones que cuesta la Cámara de Diputados, los coordinadores apartan 600 millones, cuyo gasto no revelan a nadie, conocido como "asignación a grupos parlamentarios". Y como son ciudadanos "de otra especie", los diputados no sólo tienen fuero, sino que no pagan impuestos. Reciben ingresos limpios.

¿Son o no parásitos?

Pero existen más datos que ofenden a todos. ¿Sabe usted cuánto gana un diputado? Bien a bien, nadie lo sabe. ¿Por qué? Porque depauperan el dinero público hasta para pagar peluquero, dentista, y enfermedades de ex esposas. Por eso, Milenio calculó las horas trabajadas por sesión, de martes y jueves. Concluyó que ganan mil 869 pesos por hora laborada. Es decir, 160 veces el salario mínimo.
¿Son o no parásitos?
Los diputados de la 60 y ahora la 61 Legislatura son -igual que senadores, jueces, gobernadores, alcaldes y funcionarios federales-,la casta divina del Estado. Parásitos azules, amarillos y tricolores.
¡Basta!
NOS VAN A SUBIR EL GAS, LA LUZ, LA GASOLINA, ......ETC. Y ELLOS VAN A SEGUIR VIVIENDO EN LA GLORIA GRACIAS AL PUEBLO QUE SIGUE MANTENIENDO A ESOS PARÁSITOS.

NECESITAMOS UNIRNOS PARA QUE ESTO SE REDUZCA!!!

lunes, 7 de septiembre de 2009

Los diez mandamientos del relativismo

Fuente: Hispanidad.com Autor: Eulogio López

Para dialéctica de altura la del siglo XIX y primera parte del XX. Desde entonces, desde el fin de la II Guerra Mundial hasta ahora, vivimos de prestado. Los tratados se han convertido en eslóganes y la búsqueda de la verdad en búsqueda de la búsqueda: en definitiva, en la turbadora tentación de que la verdad no existe, por lo que el conocimiento no merece la pena: lo único que merece la pena es la divagación eterna e infructuosa sobre las formas de conocimiento. La cosa empezó a torcerse con Descartes, pero en el siglo XX alcanzó su plenitud, es decir, alcanzó el desastre. Es como si la razón hubiera sido recluida en una prisión y con ella la libertad. Recluida, claro está en nombre de la libertad de pensamiento. El progreso intelectual de la civilización occidental ha degenerado en un círculo oriental, del que es imposible salir. En Occidente le llamamos relativismo, pero en el fondo el relativismo no esconde más que la anulación del hombre como ser racional y, con ello, la anulación de su libertad. Vivimos en el universo de la contradicción permanente. Analicemos la situación en unos pocos aforismos, que son lo mandamientos vigentes. El primero y más importante de todos, que los engloba a todos, que los resume y abarca a todos, es el siguiente:
1. “Nada es verdad ni nada es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira”. Ahora bien, la frasecita de Campoamor, que revela como ninguna otra el fin de las verdades absolutas, es la que incurre en la primera contradicción flagrante: nada es verdad ni nada es mentira… menos esta frase, este principio, este dogma aniquilador.
2. “Prohibido prohibir”, tradujeron los del mayo francés, una generación que continúa sin abandonar el poder. Ahora bien, si prohibimos prohibir, ya hay algo que sí está prohibido: prohibir.
3. “Todo es opinable”, aseguran los hombres de la sociedad de la comunicación. Sí, todo es opinable; todo menos justamente eso: que todo sea opinable.
4. “Los dogmas son inadmisibles”. Salvo justamente el que a acabo de enunciar, indemostrable pero de aplicación forzosa. En cualquier caso, el hombre siempre parte de un dogma para concluir, tanto en el pensamiento deductivo como en el inductivo.
5. “Libertad de pensamiento”. Muy cierto, pero dos más dos sólo son cuatro en base 1 y por definición. Nadie comienza pensar desde cero, sino desde un eje de coordenadas que le viene dado. El pensamiento humano está sometido a reglas estrechas, que componen lo que se conoce como la ciencia de la lógica: no damos para más y no es para avergonzarse de ello. A fin de cuentas, mal de muchos...
6. “Toda idea, principio o creencia es tan respetable como otra”. ¿Todas? No, porque la que acabo de escribir vale mucho más que cualquier otra y es acreedora del mayor de los respetos.
7. “Eduquemos en libertad”. Pero eso es imposible: si concedemos libertad al alumno para someterse o rechazar la educación, seguramente optará por la libertad de no educarse, sobre todo si piensa en el sometimiento y el esfuerzo que implica el hacerlo. Lo único que importa es la tolerancia, no las ideas que se toleran. Es más, la misma libertad de expresión es un atentado contra la libertad ajena, en cuanto pude influir en el interlocutor.
8. “No acepto aquello que no sea demostrable”. Pero ni tan siquiera puedo demostrar nuestra existencia. Lo empíricamente demostrable no alanza ni el 0,1% e lo conocimientos humanos. Tampoco puedo dar razón de mi existencia.
9. “Lo que se ve, existe, y lo que no se ve, no existe”. Pero nuestros sentidos nos engañan. Además, de esta forma no existirían la lunas de Júpiter, ni el amor, ni el dolor, ni la belleza, ni el arte, ni la literatura… Además, ¿estamos seguros de que la vida no es sueño y ensueño no es la verdadera vida?
10. “Nadie puede decir lo que está bien o lo que esta mal”. Pero esta política de no injerencia es buena en sí misma, así como sus numerosos desarrollos en forma de juicios morales, esos juicios que constantemente estamos pronunciando. Es más, si en algo creemos es en nuestras críticas al próximo o en nuestros halagos (en ésos menos, dado que resultan menos numerosos).

No me extraña que el hombre actual esté mareado. Sufre de vértigo intelectual y sus síntomas son: falta de personalidad, acentuada inseguridad en sus talentos. O sea, que el relativismo le ha llevado al complejo de inferioridad, a la tristeza: Porque el hombre puede ser bueno o malo, sabio o ignorante, pero lo que su propia naturaleza racional no puede aceptar jamás sin romperse en pedazos es vivir en la contradicción. El único velo capaz de ocultar la incoherencia es la locura. Y ésa es, precisamente, la meta lógica de todo relativismo.